Cada 16 de julio, la iglesia conmemora la festividad de la bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo. Nuestra sede canónica como templo carmelita que es, tiene el privilegio de conceder el día de hoy indulgencia plenaria según las pautas generales para tales gracias.
Madre del Carmelo, esperanza mía,
te consagro tomo mi ser
En prueba de mi amor hacia Ti.
Tuyos son mi corazón, mi alma, mi vida,
Mis pensamientos, palabras y acciones.
En tus manos, Madre, pongo
Todo lo que soy, mi vida y mi muerte.
Quiero llevar sobre mi pecho
Tu santo Escapulario
Para gozar de tu protección toda mi vida
Y en la hora de mi muerte,
Y así poder cantar eternamente
En el cielo, junto a Ti,
Las misericordias del Señor,
Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.


